jueves, 22 de septiembre de 2016

Epístola

Titiribí – Antioquia, Octubre 7 de 2011


Señor 
Empresario Colombiano
JOSÉ ALEJANDRO CORTÉS
Bogotá DC.


Asunto: Petición
                         


 Antes que nada le informo que es la primera vez que escribo una carta, no lo haría si no fuera de tanta importancia, además,  para algo debía servirme el taller de escritura de la prisión. De nuevo le reitero la  grandeza que me produce escribirle, a usted, un hombre tan respetado, de tan buena familia, y que ha sabido muy bien cómo salir de la miseria de este mundo para hacerse con una de las fortunas más considerables de la ciudad.  Quizás esas cosas que abundan en su vida hacen falta en la  mía; un nombre reconocido; una buena familia; y una gran fortuna, quizás de lo único que no carezco y usted posee es de ese ánimo para salir adelante.
Pero no siempre fue así , yo alguna vez tuve familia , no era la más adinerada de mi pueblo , pero era una buena familia: Una bella esposa , siete hermosos hijos , cuatro hermanos y dos sobrinos ; le repito que no éramos muy adinerados y en ocasiones era difícil conseguir alimento para quince , pero de alguna manera mis dos sobrinos de 8 y 12 años , en compañía de 3 de mis hijos de 7 , 9 y 11 , se las arreglaban de una u otra manera para que en la mesa nunca faltara alimento ¡ Qué buenos valores había en mi familia!, Pero la perdí el día en que decidí irme de la casa y mi esposa, embarazada, se interpuso entre la puerta y mi camino , no tuve más remedio que clavarle un puñal en el pecho , treinta y seis veces . Ese día, además de ganar un tiquete a prisión, perdí a mis siete desagradecidos hijos los cuales decidieron no portar más mi apellido.
La prisión no fue tan mala, al menos allá si tuve eso de lo que carecía, un nombre, el cual no era meritorio por el asesinato de mi esposa, todos en prisión sabían quién era yo porque todos en allí alguna vez necesitaron una dosis de droga, y  yo había sido el expendedor del pueblo, quizás la única vez que tuve un trabajo, y más que eso una considerable suma de dinero, dinero que gastaba en prostitutas, alcohol y dosis propias de Heroína. De aquella vida no me quedan más que unas cuántas cicatrices y el vacío donde deberían ir un par de dientes.
Se preguntará usted ¿Por qué tantos formalismos de un desconocido para contarme su historia? , y encontrará con esa pregunta su respectiva respuesta: No he sido un hombre de buenos valores , no vengo de una familia prestigiosa como la suya , no soy buen mozo , y aún no supero mi adicción en un cien por ciento ; pero al salir de prisión conocí a su hija , la menor de 16 años , soy consciente de que le doblo la edad , y que usted no sabe de ella hace más de un año debido a que huyó de la casa  , pero no se preocupe está conmigo , y no solo eso , de manera formal quiero que usted nos otorgue su bendición para contraer santo matrimonio , ella me ha dado las ganas de salir adelante .


Pd: Para responder hágalo a la dirección postal del hospital del pueblo , su hija acaba de parir a nuestro primer hijo .





Atentamente: Efraín Puerta


2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. En cuanto a la estructura: me gusta mucho la forma en la que se narran los hechos y la trama del texto. Con respecto a la puntuación, es importante respetar la función de cada signo.Por ejemplo: [...]familia!, Pero la perdí...
    Después del signo de exclamación la letra que sigue va en mayúscula debido a que el punto del signo cumple al mismo tiempo la función de punto y a parte. Sin embargo, como en este caso pusiste una coma, la letra que sigue va en minúscula.

    En cuanto a mi opinión: me ha causado mucha risa la história. Es un texto bien logrado. Me gustaría destacar que es interesante cómo te desenvuelves en la escritura de diferentes tipos de texto.

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